
Cuando nadie logra verte, sabes que soy yo quién te siente dentro de lo más efímero del pasar de los recuerdos.
Sabes que soy yo quién nunca te ha abandonado y tampoco lo hará.
Sabes que soy yo quién desearía guiar cada uno de tus dulces pasos y guardarlos dentro de una caja musical, para así no perderlos y poder acompañarte en el marcar de cada uno de ellos.
Cuando nadie logra percibirte, sabes que soy yo quién te necesita , y lo sabes bien.
Lo reconoces, lo reconoces, pero ¿Puedes enterarte?
Tan cerrado en tus principios que no puedes, no puedes concretar que no eres feliz.
Tan cerrado en tus amaneceres que nunca podrás dormir.
Sabes que soy yo quién nunca te ha dejado y tampoco lo hará.
Sabes que soy yo quién entregaría una cuota de su esencia para no verte desvanecer.
Cuando anhelas tierna paz, apareces nuevamente, nuevamente con las arduas penurias del pasado, que no te han dejado vivir.
Tan concentrado en tus momentos, que por grandes instantes olvidas que seguimos aquí, luchando por tí.
Tan atado a los recuerdos, que ya nadie te puede hacer volver a vivir...
No hay comentarios:
Publicar un comentario