
Decepcionada de gritar, y no oír.
Cansada de pensar y no creer.
Culpable de no decidir.
Abrumada por no vivir, y querer solo sobresalir.
Puede que alguien acertó con respecto a mi posición.
Puede que alguien afirmó y aseveró mis graves errores al vivir.
Decepcionada de caer y no lograr seguir.
Cansada de perder y no revertir.
Culpable de herir sin tener intención.
Abrumada por haberlo entregado todo y no ser correspondida.
Puede que tenga razón y no sea quién aparenté y creí ser.
Puede que real no fue, pero sincero si lo fue.
Por ser lo más, me llevé mil y un decepciones.
Por ser fuerte, abatí hasta mis mínimos tiernos detalles.
Por querer ser perfecta culpé hasta mis sentimientos.
Por no ser yo, solo me decepcioné.
...Solo por no creer, y solo ser la única gran responsable de mis culpas que hoy me han convencido de no volver a fallar...
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