sábado, 5 de diciembre de 2009

Desvelos


Prosigo en mi cuestionamiento de porqué tras caer el sol nos convertimos en seres solo guiados por instintos de desesperación, expiración y descontrol. Y esque aún no se logra explicar en mi interior el motivo, causa o razón de mi extraño actuar. ¿Será que solamente tratamos de sincerarnos al mundo y acabar de una vez con el que hacer del no pensar? No pensar trae consecuencias, por supuesto, pero si se es espontáneo, inclusive podríamos lograr comprensión y ésta procedería de aquel que se encontrase en similar situación... Inhóspito acontecer, la razón no lo interioriza en sus parámetros, y eso es lo mejor. Creo que me considero en el grupo de masoquistas que prefiere ahogar su sentir y dejarse llevar por lo normal, y que espera con ansias no despertar. ¿Y para qué despertar en un entorno que pese a las cirscunstancias no despeja a sí mismo? Mi único deseo, al parecer, es lograr tu atención, quizás así puedes de una vez por todas dejar de interrogar mi inocente conciencia acerca de mi inesperado vivir. A solo 2 horas del amancer, la luna no interviene aún en mi descansar, solo necesito una voz que busco y busco , pero no puedo hallar; un grito mudo, tal vez, una mirada ciega que solo yo interpretaré. Quieres una lucha justa por la emoción, pero ni yo soy capaz de reconocer dicha satisfacción.
Solo obtienes tu propia confusión, y mi mano espera una vez más... Ayúdame, por favor...